01
1978 — El origen
Bajo el alero del Centro Femenino “María Espíndola” y liderados por el destacado agrónomo Luis Pinto Faverio, un grupo de educadores dictó exitosos cursos de preparación para la Prueba de Aptitud Académica en la Escuela México. El excelente rendimiento académico impulsó el sueño de fundar un nuevo proyecto educativo.
02
1979 — La fundación
En octubre de ese año, cerca de diez visionarios —entre ellos Luis Pinto Faverio, Carlos Haquin, José Méndez y Abdiel Sepúlveda— unieron esfuerzos para hacer realidad los valores de la Orden Masónica en la juventud. Las primeras inscripciones comenzaron en diciembre en las dependencias del Instituto Chileno Norteamericano.
03
El apoyo regional
La iniciativa contó con el respaldo fundamental del Colegio Concepción de Concepción y de don Gustavo Villagrán Cabrera, quienes facilitaron la figura legal y la llegada de su primer rector, Carlos Haquin Aguirre.
04
1980 — El primer campus e inauguración
El colegio abrió sus puertas en la casona de Sargento Aldea 456, propiedad de Luis Pinto Faverio, recibiendo a 360 alumnos desde kínder hasta 3° medio y a un equipo de 36 funcionarios. La inauguración oficial se celebró el 9 de mayo de 1980 en el recordado Cine Central de Chillán.
Leer el relato completo de nuestros orígenes
En el año 1978, bajo el alero del centro femenino “María Espíndola”, un grupo de personas se propusieron hacer algunos cursos de preparación para la Prueba de Aptitud Académica; para tal efecto se consiguieron algunas aulas de la Escuela México de nuestra ciudad. Resultando esta iniciativa todo un éxito, obteniendo ese año excelentes resultados. La persona que estuvo a cargo de estos cursos fue el destacado agrónomo y máster en economía don Luis Pinto Faverio. Estos cursos dieron el incentivo para que el año siguiente (1979), se proyectara la creación del Colegio Concepción. En el mes de octubre de ese año se reunió un grupo de amigos y conocidos con la idea de la formación y creación de un colegio, cuyas características serían las de ser: laico, pluralista, solidario, tolerante y fraternal, es decir, hacer realidad la filosofía y postulados de la Orden Masónica, en la formación de nuestra juventud. Los más comprometidos con esta idea no fueron más de diez personas entre ellos Luis Pinto Faverio, Carlos Haquin, José Méndez Manríquez, Abdiel Sepúlveda, Orlando Sandoval, Enrique Brandt Baeza, Francisco Varela, Nelson Contreras Munizaga, Eduardo Arce, Carlos Córdova Belmar, Arturo Osses Villagrán, entre otros, aportando cada uno una cuota de dinero para iniciar gestiones. Las primeras reuniones se llevaron a cabo en las oficinas del Instituto Chileno Norteamericano que estaba ubicado en calle El Roble con 18 de Septiembre de nuestra ciudad, comenzando en el mes de diciembre de 1979, a inscribir a los primeros alumnos, siendo los hijos de los gestores de este proyecto los primeros inscritos. En ese entonces no había alternativas educacionales en esta ciudad, salvo, los liceos y colegios católicos. Facilitó esta gestión el Colegio Concepción de Concepción, primer colegio de esta cadena, quien aporta el primer rector, el señor Carlos Haquin y junto a ello, pagar su sueldo hasta seis meses; además facilitó los estatutos y el RUT. Fue ésta una gestión principalmente de don Gustavo Villagrán Cabrera, presidente de la Corporación Masónica Colegio Concepción, plantel que había sido fundado en el año 1954, el 4 de octubre, como una Corporación Educacional de derecho privado laica, administrada por un directorio; entre las varias iniciativas de instalarse también en la capital de Ñuble, estuvieron la de celebrar sus bodas de plata y la adhesión a la celebración de los 400 años de vida de la tierra de O’Higgins. Uno de los grandes colaboradores en esta empresa fue don Luis Pinto Faverio, quien en ese instante era propietario de la casa ubicada en calle Sargento Aldea 456, donde partió el colegio y que fue durante tres años, el primer edificio con que se contó. El colegio se inició con los cursos de kinder, hasta 3° medio, con alrededor de 360 alumnos, 36 funcionarios, entre profesores y personal administrativo. En ese entonces, varios profesores estaban sin trabajo y ésta fue una alternativa de sustento que les otorgó el Colegio Concepción. La casa de Sargento Aldea, a pesar de ser bastante grande, no fue lo suficientemente amplia como para tener laboratorios y salas de clases suficientes, como para albergar esta cantidad de alumnos, por lo que se tuvo que iniciar rápidamente la construcción de las salas respectivas. En un acto académico en el que participan autoridades provinciales y el directorio de la Corporación Educacional Colegios Concepción, el día 9 de mayo de 1980 en el ya desaparecido Cine Central de nuestra ciudad, se inauguraron oficialmente las actividades del Colegio Concepción, filial Chillán. Durante la ceremonia intervinieron Gustavo Villagrán Cabrera, presidente de la Corporación Colegios Concepción de Concepción, y el presidente de la Corporación en Chillán, Luis Pinto Faverio; el discurso central estuvo a cargo del rector del establecimiento, Carlos Haquin Aguirre, master en Educación. El acto contó con la presencia de profesores, estudiantes, padres y apoderados y de una delegación estudiantil del Colegio Concepción de Concepción.